"Cuando supe de Violines por la Paz, sentí una esperanza enorme. Inscribir a mi hijo y verlo sostener su instrumento en la primera clase me llenó de lágrimas; sé que esta oportunidad le abrirá puertas que yo nunca tuve. Confío plenamente en el impacto que esto tendrá en su futuro."

María G.

Madre de familia de nuevo ingreso